Todo lo que ha pasado por mis ojos
me ha transformado en lo que soy ahora,
todos mis dolores y alegrias
han hecho que nazca nuevamente.
Si pudiera repetir cada momento,
cada sensación penetrante,
cada vacío sin bordes en donde poder sostener mi alma,
cada momento en que mi corazón se quería salir de plenitud,
lo haría sin duda alguna.
Cada amargura trae consigo un dulce despertar,
no dejamos de crecer y de asombrarnos con la vida,
amamos aunque la realidad nos quiera someter...
intuimos la vida.
Todas las incertidumbres no son más que oportunidades llenas de vida.
¡Dejemos que lo mágico nos de vida!